2 MINUTOS: PUNK EXTRAMUROS; DEL BARDO A LA RESPONSABILIDAD.
¿COMO HICIERON?

DEJAMOS DE SER ESCLAVOS DE LA CERVEZA

Venían de la nada y conocieron el éxito con himnos a la cerveza, las piñas y la esquina arrabalera. Hoy, dejaron el alcohol a un lado, crían hijos y volvieron a sus trabajos para salvar al grupo. Presten 2 Minutos de atención a las vueltas de la fama.

Postal 2000. Los cinco 2 Minutos se paran debajo del cartel de la estación Puente Alsina, igual que seis años atrás, cuando eran cuatro y posaban para la tapa de su primer disco, Valentín Alsina. Es de noche y dos tipos con pinta de matones (¿seguridad? ¿polícia de civil? ¿cholulos?) piden explicaciones y preguntan quiénes son. “Un grupo de música, 2 Minutos”. “¿Y qué tocan, cumbia?”, insisten. En 1994 les hubiera quedado claro que aquello era una banda de rock, si no por la facha, por la constante asociación de Valentín Alsina al fenómeno del punk barrial que encabezaba 2 Minutos con lo que entonces era un hit y hoy es un clásico sin rodeos: “Ya no sos igual”. Aquellos sublimes tres minutos de pura combustión espontánea, anunciaban que después de nacer y expandirse desde la zona norte, el punk ya había alcanzado el proletariado argentino. Transitaban el camino que desde Flores había pavimentado Attaque 77 mostrando un costado “sensiblemente callejero” (“Hacelo por mí”), pero adherían al postulado de pasiones argentinas que con corrosiva ironía habían defenestrado Los Violadores a principios de los 80: “Fútbol, asado y vino”. Y hasta se permitían el primer cruce de punk y cumbia, con un cover de “Caramelo de limón” de Ricky Maravilla. ¿Kistch? ¿Qué Kistch? “Yo, baterista de 2 Minutos, no pago ni loco 12 pesos para vernos”. El textual (circa 1996) se le atribuye a la misma persona que hoy le habla al grabador mientras su esposa le cambia el pañal a Lucas, su hijo de 10 meses. La casa de Mosca (“Siberia”, porque según el cantante “hace más frío adentro que afuera”) cobija la reafirmación de un pasado desprolijo y el distanciamiento de aquellos días descontrolados. “Hubo shows que salíamos y no podíamos tocar ni un acorde…” recuerda Marcelo. “Los ensayos eran una hecatombe, a fundir. Vivíamos esclavos de la cerveza”, reconoce el baterista, como si le estuviera hablando a una cámara para los especiales Mysteries & Scandals del canal E! Entertainment. Si de aquí en más el tiempo determina que aquel fue su cuarto de hora (60 mil copias vendidas de su primer disco, 30 mil del segundo, giras por Estados Unidos y Latinoamérca), los arreglos económicos con una multinacional y una agencia de contrataciones no les dejaron mucho margen para vivir de rentas. “Por un lado, el Indio (su ex guitarrista) estaba en contra de las multinacionales y quería que nos autogestionemos, pero a nosotros nos parecía que The Clash y Sex Pistols habían firmado contratos sin que varíe el mensaje. Fueron experiencias que esperemos nos sirvan para no tropezar otra vez con la misma piedra”, rescata Marcelo. El Indio, reemplazado por dos guitarristas (“Pedro y Pablo”) dejó la banda para recorrer el mundo en plan “buscavidas”, después de grabar 2 Minutos de Advertencia (1998), el primer disco para la distribuidora DBN que desde la tapa prenunciaba la nueva etapa de sobriedad y anti-promiscuidad exhibiendo un preservativo en primer plano, que se completa con el flamante Antorchas. Más “punk crot” (sic) y visiones personales sobre el desengaño amoroso, la soledad y la corrupción política. “Veníamos de prohibiciones, en muchos lugares no nos dejaban tocar porque éramos sinónimo de bardo. Ahora tratamos de dar el ejemplo desde el escenario y si tres del público se arrebatan y rompen algo somos capaces de parar la pelota, encender las luces, identificarlos y echarlos” explica el batero, que vendió el quiosco que regenteaba en Pompeya para empezar a trabajar de gestor en el centro. Papa, el bajista, vive de sus changas como cadete motorizado. “El Mosca es el único que se las rebusca para vivir de un modo más bohemio. Le decimos Canal Venus: empieza a la la medianoche.



José Bellas (diario clarin)
(sacada de esta dirección:
http://www.clarin.com.ar/suplementos/si/00-09-15/nota_2.htm)

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